Aceite Diablo nació en el corazón de Hell’s Kitchen, Nueva York, un vecindario donde la creatividad, la intensidad y el sabor conviven en cada esquina. Lo que comenzó como una simple búsqueda por crear un aceite picante diferente -más aromático, más profundo, más honesto- se transformó en una marca dedicada a elevar la cocina diaria con un toque de fuego artesanal.
Somos una pequeña empresa independiente que cree en el poder de los ingredientes reales, la producción cuidada y el sabor que cuenta una historia. Cada botella está hecha en pequeños lotes, infundida lentamente para capturar los aromas, colores y texturas más intensas del chili.